Durante la profecía de Yejezkel es como si presenciáramos el recorrido de la Shejiná (Presencia Divina) que pasa de lugar en lugar hasta su abandono total de la ciudad. La descripción de los viajes de la Shejiná y su partida es paralela en los versículos a la descripción del deterioro de Israel, y es comparada en las palabras de los Sabios al exilio del Sanhedrín de su lugar.
El capítulo 9 comienza con la descripción de la partida de la Shejiná: "Entonces la gloria del Dios de Israel se elevó de encima del querubín, sobre el cual había estado, al umbral de la casa " (capítulo 9, versículo 3). En el capítulo 10 se repite la descripción una vez más: "Entonces la gloria del Señor se elevó de encima del querubín, al umbral de la casa; y se llenó la casa de la nube, y el atrio se hinchó del resplandor de la gloria del Señor" (versículo 4) - la gloria de Hashem como que abandona el querubín hacia el umbral de la casa y de allí pasa al atrio, y el atrio se llena del resplandor de la gloria de Hashem. Más adelante en el capítulo 10 la descripción continúa y se desarrolla: "Entonces salió la gloria del Señor de encima del umbral de la casa, y se puso encima de los querubines. Luego los querubines alzaron sus alas, y se remontaron de sobre la tierra delante de mi vista, cuando salieron, y las ruedas de consumo con ellos, y se detuvieron a la entrada de la puerta oriental de la casa del Señor; y la gloria del Dios de Israel estaba por encima, sobre ellos" (versículos 18-19). Y en el capítulo 11 continúa la descripción: "Se Subió, pues, la gloria del Señor de en medio de la ciudad, y se puso sobre el monte que está al oriente de la ciudad" (capítulo11, versículo 23).
Esta descripción del exilio de la Shejiná es como paralela a la descripción del deterioro de Israel. Cuanto más se multiplican los pecados de Ierushalaim, tanto más se aleja la Shejiná de su lugar. Cuando Ierushalaim es destruida - está vacía de su contenido espiritual; ya no mora en ella la Shejiná.
La Guemará en el tratado de Rosh Hashaná resume los peregrinajes de la Shejiná, y así habló:
"Diez traslados realizó la Shejiná... y correspondiendo a ellos se exilió el Sanhedrín... Diez traslados realizó la Shejiná: del propiciatorio al querubín, y del querubín al umbral, y del umbral al atrio, y del atrio al altar, y del altar al techo, y del techo al muro, y del muro a la ciudad, y de la ciudad al monte, y del monte al desierto, y del desierto ascendió y se sentó en su lugar. Como está dicho: 'Iré y volveré a mi lugar' (Hoshea capítulo 5, versículo 15)".
La Guemará compara el exilio de la Shejiná con el exilio del Sanhedrín. El Sanhedrín, que es la autoridad judicial y en cierta medida también la autoridad legislativa en Israel, perdió su poder al final de los días del Segundo Beit HaMikdash, el Segundo Gran Templo. El acontecimiento que simbolizó más que nada el socavamiento de la autoridad del Sanhedrín fue cuando el Sanhedrín abandonó la Cámara de Piedra Tallada, su lugar fijo, y se trasladó a otro lugar en el Monte del Templo. En este traslado el Sanhedrín renunció a su autoridad para juzgar casos capitales y ejecutar a asesinos que fueron condenados a muerte. Después de la destrucción el Sanhedrín se trasladó a Yavne - allí estableció Rabí Iojanan ben Zakai su centro, y después continuó peregrinando a Usha, y nuevamente a Yavne, y nuevamente a Usha, y de allí a Shefaram, y a Beit Shearim, y a Tzipori, y a Tiberias.
Al comparar los diez exilios de la Shejiná con los diez exilios del Sanhedrín, es como si el exégeta comparara dos períodos; dos deterioros: Dios abandona su ciudad cuando el Sanhedrín abandona su lugar. Tzión - con justicia será redimida.
Editado por el equipo del sitio del Tanaj
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