¿Quién los conduce en el desierto?

¿Quién los conduce en el desierto?

El tema central del debate en Mei Merivá no es por la falta de agua sino sobre el interrogante si es que Dios es el que conduce ahora al pueblo, o tal vez Moshé y Aharón los conducen por su propia iniciativa en este enorme desierto. Moshé no logró transmitirle al pueblo el mensaje de que es Dios el que los conduce.

Moshé congrega a toda la asamblea frente a la roca, la golpea y fluye el agua. Y no obstante, la parte central de la educación del pueblo no resultó como lo deseaba Dios. El problema se halla en la formulación de los conceptos de Moshé: “les vamos a sacar agua” (Versículo 10), del cual se puede inferir que Moshé y Aharón poseen un poder singular y maravilloso, e incluso ellos pueden extraer agua de la roca, ellos poseen ese poder mágico, ellos son los que extraen el agua.

Regularmente, no se le puede endilgar a un discurso impreciso del líder, un pecado tan grave y un castigo tan grande. Pero aquí el texto preciso tiene una importancia suprema debido a que ese es precisamente el problema del pueblo-quién es el que lo conduce en el desierto.

Es fácil ver que incluso si la excusa de la queja es la falta de agua, he aquí que el contenido de la queja incluye mucho más, una vez más aparece el argumento sobre la salida de Egipto. Y los que recorren el desierto se hallan frente a aquellos que tuvieron el mérito de morir “ante Dios” (Versículo 3). En contraste con ello, los que se quejan sostienen, estamos a punto de morir en el desierto, o sea sin la mano supervisora de Dios, y si todo este recorrido por el desierto no se halla bajo la protección de Dios, y no forma parte del plan divino que conduce a la tierra que mana leche y miel, pues todos los tormentos del trayecto por el desierto son en vano. Es decir: la parte central del debate aquí no es sobre la falta de agua sino acerca del interrogante si es que es Dios el que ahora conduce al pueblo, o tal vez Moshé y Aharón nos llevan por iniciativa propia por este enorme desierto.

Pues entonces, como consecuencia de los conceptos de Moshé, la parte central del mensaje educativo que Dios pidió se le transmitiera al pueblo, ha colapsado, y por el contrario, a partir de los conceptos de Moshé se puede concluir  que a pesar de que ellos poseen el poder, por lo cual no es tan grave si es él quien guía al pueblo por el desierto, por iniciativa propia. Por cierto, el mismo Moshé no tuvo esta intención pero, en sus palabras, tampoco hizo hincapié en el control y dominio absoluto de Dios incluso durante la marcha por el desierto, y por ello fue castigado: “Dijo El Señor a Moshé y a Aharón: puesto que no han creído en mí para consagrarme ante los ojos de los hijos de Israel, por lo tanto no habrán de traer a esta congregación a la tierra que yo les he dado” (Versículo 12).

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion".

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